Los robots colaborativos, o cobots, representan un cambio de paradigma en la forma de entender la automatización industrial. Diseñados para interactuar de forma segura con operarios humanos, estos sistemas permiten combinar la precisión robótica con la flexibilidad del trabajo manual, promoviendo la colaboración hombre-máquina.A diferencia de los robots industriales tradicionales, los cobots no requieren jaulas de seguridad extensas, gracias a sus sensores de fuerza, par y visión que detectan la presencia humana y detienen su movimiento ante cualquier contacto inesperado.
Esto los hace ideales para trabajar en espacios compartidos y tareas semiautomatizadas.Su programación intuitiva, muchas veces mediante interfaces gráficas o guiado manual, permite que sean adaptados rápidamente a nuevos procesos. Esto es especialmente útil en entornos con alta variabilidad de producto o producción bajo demanda.
Los cobots también pueden ser reubicados con facilidad, lo que añade una capa de versatilidad en entornos cambiantes.Los cobots están siendo utilizados para tareas como atornillado, manipulación de piezas, ensamblaje, soldadura ligera, empaquetado y controles de calidad. En estos escenarios, no solo mejoran la productividad, sino que también reducen lesiones por movimientos repetitivos y liberan al personal para actividades de mayor valor añadido.

A medida que se democratiza su acceso y baja el coste de implementación, los robots colaborativos se están convirtiendo en aliados esenciales para empresas que buscan aumentar su competitividad sin renunciar a la flexibilidad ni a la seguridad laboral. Su integración con sistemas MES y ERP también facilita la gestión de datos y el análisis de desempeño operativo en tiempo real.